Me gustaría que ciertas cosas no cambien, como también me gustaría
tener el poder de cambiar algunas otras…
Así arranco hoy, pensando en como todo cambia, constantemente,
continuamente. Como una pequeña decisión hace que todo se modifique. Cuesta
entender, a mi me cuesta entender como todo cambia tan rápido, tan de golpe,
tan innecesariamente.
Tantas cosas lindas quedan atrás ahora, tantos recuerdos,
tantas palabras…
Me cuesta entender… Estoy en un “No se” constante, no se que
siento ni que sentir, me equivoqué, lo admito, pero no era justo para mi ni
para nadie. ¿Acaso nadie se equivocó alguna vez? Yo creo que más de una vez. Después
de plantearme esa pregunta pienso, pienso en como cuesta reconocer los errores,
como cuesta ver que uno se equivoca, como cuesta sacarse esa venda de los ojos…
Lloro, me lamento, grito, me lleno de bronca, consigo paz…
Vuelvo a llorar, esto no se termina, es como un circulo y siempre termino en la
misma pregunta: “¿Por qué?” No encuentro respuestas, no entiendo, eso, no
entiendo…
Se me nublan los pensamientos y me digo: “Busca las cosas
positivas Vero...” Y las encuentro, no digo que no, pero el dolor sigue ahí, el
dolor no se va, por más que mire a mi alrededor y vea tanta gente sonriendo
para mi, sigue doliendo, y no se cuanto más va a doler.
Busco alegría, tranquilidad, busco volver, busco irme, busco
estar sola pero a la vez necesito estar acompañada, me lleno de coraje y al
minuto me lleno de miedos.
Sonrió y me río, pienso que no hay otra posibilidad, me río
porque no quiero llorar, no quiero llorar más…
Ya vendrán tiempos mejores, mientras tanto aprendo de mis
errores, disfruto de quienes realmente me quieren, me río, y trato de ser feliz
llevando mis heridas…
No hay comentarios:
Publicar un comentario